Aclaremos conceptos antes de empezar. Cuando hablamos de innovación no nos estamos refiriendo a la creación de páginas webs bonitas, a logos atractivos o a cubiertas de libros visualmente poderosas. Cuando hablamos de diseño hablamos de funcionalidad, utilidad, necesidad, uso, concreción, diferenciación… y, por supuesto, también belleza.
En este rango de pensamiento el pensamiento de diseño supone una herramienta poderosísima para desarrollar proyectos, no sólo objetos, y conseguir resultados desde una visión clientecéntrica que dote a las empresas de una respuesta poderosa en estos momentos de cambio y necesidad de innovación. Una de las ventajas que tiene el diseño, y el pensamiento de diseño, es que pivota sobre tres elementos fundamentales para que su desarrollo sea un éxito: la viabilidad económica, la factibilidad tecnológica y el deseo de las personas. Estos tres elementos son fundamentales para, además, que un proyecto innovador tenga éxito. Continue reading


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